Que seas inquilino no significa que el propietario pueda entrar en la vivienda cuando le apetezca. Una vez firmado el contrato, el domicilio es tuyo y está protegido por el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio. Te explicamos exactamente cuándo puede y cuándo no puede entrar tu casero.
El artículo 18.2 de la Constitución establece que el domicilio es inviolable y que nadie puede entrar en él sin consentimiento del titular o resolución judicial. Durante el alquiler, el titular del domicilio a estos efectos eres tú, el inquilino, no el propietario.
La regla general: el casero NO puede entrar sin tu permiso
Aunque sea el dueño de la vivienda, el propietario no tiene llave legal de acceso libre mientras dura el contrato. Entrar sin tu consentimiento, aunque sea con su propia llave y aunque tú no estés, puede constituir un delito de allanamiento de morada (artículo 202 del Código Penal).
Que el casero conserve una copia de las llaves "por seguridad" no le da derecho a usarlas. Si entra sin tu permiso, estás ante una vulneración de tu domicilio, no ante un simple conflicto de alquiler.
¿Cuándo SÍ puede acceder el propietario?
| Situación | ¿Puede entrar? |
|---|---|
| Con tu consentimiento y cita previa acordada | Sí |
| Para reparaciones urgentes (fuga de agua, riesgo real) | Sí, avisando y de forma proporcionada |
| Para visitas de venta o nuevo alquiler al final del contrato | Solo si está pactado y con acuerdo de horario |
| Por su cuenta, con su llave, sin avisar | No, nunca |
| Porque cree que incumples algo | No, debe acudir a la vía legal |
¿Y las cláusulas que dan "derecho de acceso" al casero?
Muchos contratos incluyen cláusulas del tipo "el propietario podrá acceder a la vivienda para inspeccionarla". Una cláusula así no puede vulnerar tu derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio. Como mucho, puede pactarse un derecho de visita razonable con cita previa y horario acordado, pero nunca un acceso unilateral y sin tu presencia.
Puedes negarte a una inspección para la que no te han avisado o que no te viene bien. El propietario debe respetar tu privacidad y coordinar cualquier acceso contigo, salvo emergencia real.
Reparaciones: cómo se gestiona el acceso
El casero tiene la obligación de hacer las reparaciones necesarias para mantener la vivienda habitable (art. 21 LAU), y tú tienes que permitir el acceso para esas reparaciones. Pero eso no significa acceso libre: se coordina fecha y hora, y tú tienes derecho a estar presente. Solo en una emergencia con riesgo inmediato (una fuga que está inundando el edificio, por ejemplo) se justifica un acceso urgente.
Qué hacer si tu casero entra sin permiso
- Documenta lo ocurrido: fechas, testigos, cualquier prueba (cámaras, mensajes en los que reconozca haber entrado).
- Comunícale por escrito (burofax o email) que no vuelva a acceder sin tu consentimiento y cita previa.
- Cambia la cerradura si es necesario: tienes derecho a hacerlo durante el contrato (recuerda dejarla como estaba al finalizar).
- Denuncia si persiste: la entrada sin consentimiento puede ser allanamiento de morada.
Revisa tu contrato
Si tu contrato tiene una cláusula de acceso del propietario redactada de forma abusiva, conviene saber hasta dónde llega su validez. Ese tipo de cláusulas a menudo conviven con otras igualmente cuestionables.
¿Tu contrato tiene cláusulas abusivas?
Sube tu contrato y nuestra IA detecta en 2 minutos las cláusulas abusivas, citando el artículo exacto de la LAU que las invalida. El primer análisis es gratis.
Analizar mi contrato gratis →